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viernes, 4 de abril de 2025

Pinturas Rupestres Cueva del Queso

 La Cueva del Queso se localiza por encima de la Fuente de Lazar, en el frente rocoso que se levanta al noroeste de la misma. Es un abrigo espacioso, pero las pinturas están en una pequeña covacha que no llega a alcanzar 1 m de altura. Siendo su anchura algo mayor de 2 m. En el fondo del mismo, se pueden observar una serie de figuras compuestas por una nube de puntos rojos, en cuyo centro aparece un bitriangular, cuya forma definió H. Breuil como de cruz griega. Por debajo, aparece otro bitriangular típico y una figura que más parece la unión de dos puntos. Las agrupaciones de puntos son frecuentes en el contexto del fenómeno esquemático y el hecho de rodear a dos bitriangulares fue interpretado como la indicación del poder de los motivos centrales.

Fuente: Guía Digital

Pinturas Rupestres Cueva de Lazar

 La Cueva de Lazar se localiza en el mismo frente rocoso que el yacimiento de la Cueva del Queso, por encima de la fuente del mismo nombre, hacia la izquierda de la anterior al girar el escarpe. Es un abrigo de dimensiones amplias superando en su boca los 10 m de anchura y queda orientado hacia el sur, con un amplio dominio visual. La distribución de las pinturas en el abrigo se organiza en tres áreas, siendo la más numerosa la del panel situado a la izquierda de la covacha. Este panel presenta un conjunto numeroso de figuras, en color rojo, donde se observan varias agrupaciones de barras que debido a su terminación superior podrían ser figuras humanas. Es interesante destacar la presencia de una escena de enterramiento, donde una serie de figuras se disponen ante lo que parece una sepultura. En el centro y a la izquierda, H. Breuil distinguió otros dos grupos de pinturas, en color amarillo.

Fuente: Guía Digital

Pinturas Rupestres Abrigos del Panal

Abrigo del Panal I

El Abrigo del Panal I fue descubierto a principios de los ochenta. Sus dimensiones son 5,25 metros de anchura en la boca, por una profundidad máxima de 6,50 metros, alcanzando una altura aproximada de 5 metros. Contiene dos paneles con cuatro figuras esquemáticas en cada uno de ellos, respondiendo a dos tipologías de antropomorfos (ancoriforme y ramiforme) y algunas barras. Todas las representaciones se han realizado con tinta plana en rojo-castaño.


Abrigo del Panal II

localiza a la derecha del Abrigo del Panal I. En una pequeña oquedad, existe una línea ondulada. Se encuentra dentro de los límites del Parque Natural de Sierra de María - Los Vélez.

Fuente: Guía Digital

Pinturas Rupestres Abrigo de los Molinos

El yacimiento se encuentra dentro del Parque Natural de Sierra de María - Los Vélez.


El Abrigo de los Molinos I es un abrigo de dimensiones medias que fue ocupado en diversas etapas. Se sitúa en cotas superiores, a unos 200 metros, del conocido manantial de Los Molinos. La localización de las pinturas es particular, en tanto que no se encuentran en el interior del abrigo, sino en una pared inmediata al mismo, a la derecha del mismo, a unos 2,50 metros del suelo y a plena exposición a todos los agentes atmosféricos. Todo el conjunto pintado se localiza en un único panel, que a pesar de sus dimensiones presenta un contenido figurativo importante.

En la descripción que hizo Breuil de este conjunto, distinguió dos series de figuras, basándose tanto en las superposiciones como en el cromatismo. Su exposición directa al sol y a los agentes atmosféricos ha producido una fuerte oxidación y la creación de una potente colada calcítica que ha permitido su conservación, aunque lógicamente dificulta su visión. En el conjunto se pueden distinguir pequeñas barras, antropomorfos, ramiformes, zoomorfos, varios círculos, puntos, triángulos invertidos, figuras de doble phi y otras más indefinidas.


El Abrigo de los Molinos II responde a una oquedad situada a levante del Maimón, entre la Cueva de los Letreros y el Abrigo I de los Molinos. Se trata de una cavidad en forma de tres ábsides, con un perfil en pendiente. En dos de ellos aparecen los conjuntos pintados. Sus dimensiones son de 6 metros de ancho por 6 de alto y 3,50 metros de profundidad máxima. Se distinguen dos paneles, uno de ellos formado por numerosos antropomorfos ramiformes, así como alguno de tipo golondrina y un ancoriforme. En el panel central se observan, de arriba hacia abajo, una barra, dos zoomorfos pectiniformes enfrentados que pudieran ser cápridos, un antropomorfo ramiforme con una especie de cayado, uno típico simple y un sol con círculo central.



    Fuente: Guía Digital

Cueva Chiquita de los Treinta

 La Cueva Chiquita de los Treintas se abre en las primeras paredes de la Sierra de María, quedando orientada hacia el sureste. Responde a una covacha de medianas dimensiones que alcanza los 6 metros de anchura en la boca, por 6,30 metros de profundidad, siendo su altura máxima de 3,20 metros. Breuil señalaba la existencia de un relleno en su interior, apuntando las buenas posibilidades de habitación, igualmente recogió alguna industria. Este relleno ha desaparecido actualmente. Las pinturas se localizan en diversos puntos del abrigo, situándose el conjunto principal en la pared central del abrigo. Este panel está compuesto por tres ciervos y por tres figuras antropomorfas. Los ciervos son de gran tamaño y las figuras humanas relativamente pequeñas. Por otra parte, existe una figura de cabra en una hornacina situada más al exterior.

Fuente: Guía Digital

martes, 25 de marzo de 2025

jueves, 20 de marzo de 2025

Pinturas Rupestres Cueva de los Letreros

Cueva de Los Letreros

La Cueva de Los Letreros es uno de los abrigos pintados más importantes del sur peninsular, descubierto en 1861. Sus dimensiones son 25 metros de anchura, por unos 6 de profundidad y una altura que oscila en el área central entre los 8 y 10 metros. Su acceso, aunque escarpado, viene facilitado por la existencia de unas rampas previas y una serie de escaleras en zig-zags que nos acercan al mismo. Sus pinturas se distribuyen en varios paneles, algunos localizados en bloques del suelo, siendo el más importante el panel principal, localizado en la pared izquierda del abrigo.

M. Soria Lerma y M. López Payer dividen para su descripción la zona pintada en cinco grupos, de izquierda a derecha:

Grupo 1.- Queda fuera de la verja, a la izquierda del abrigo presenta antropomorfos naturalistas y esquemáticos, instrumentos, trazos, restos, pintados en marrón oscuro.

Grupo 2.- Es el más numeroso, zoomorfos, cérvidos, cápridos; antropomorfos, algunos con tocado o llevando instrumentos, como el conocido hechicero; naturalistas y esquemáticos, figuras en phi, retículas, figuras triangulares enlazadas, trazos, manchas, restos, en marrón oscuro, claro y rojo.

Grupo 3.- En el centro del abrigo, a la izquierda de un hueco, antropomorfo y cápridos naturalistas, trazos y restos zoomorfos.

Grupo 4.- Antropomorfo y cápridos naturalistas, trazos, restos, en marrón y rojo oscuro.

Grupo 5.- Figuras distribuidas sobre las protuberancias que forman el suelo, muy irregular, triángulos agrupados, figura bitriangular, antropomorfos esquemáticos, manchas, restos, en marrón oscuro.

Según V. del Castillo Aguiló, en cuanto a las fases estilísticas y pictóricas planteadas por H. Breuil (1935), no se pueden aportar conclusiones, excepto en el caso de las superposiciones comprobadas. Esta autora, que describe detalladamente 174 figuras, considera que tanto la estratigrafía cromática como los datos estilísticos sumados al mal estado de conservación de las figuras, que a veces hace prácticamente imposible su distinción, no han proporcionado ningún dato para la determinación de la evolución pictórica del panel, ya que en general la tipología estilística de las figuras es abstracta o tiende a la abstracción y parece que el mural pudo haber sido pintado en un lapso de tiempo breve.

El grupo 1 presenta un estado de conservación muy deficiente. En general, esta problemática puede considerarse generalizada, pero por ejemplo, parte de la roca soporte de algunas figuras del grupo 4 se ha desprendido, se deduce en comparación con los calcos antiguos, y las representaciones del grupo 5 presentan un especialmente destacable mal estado de conservación, las superficies están muy bruñidas.
J. Martínez García (1983), describe pormenorizadamente el estado de conservación de algunas representaciones estilizadas de este abrigo: "la realización del calco ha reflejado el profundo deterioro en que se encuentran las pinturas: rayadas, raspadas, concrecionadas y con graffitis superpuestos repetidamente desde hace ya muchas décadas, hecho que denunciamos y deseamos que las administraciones correspondientes se sensibilicen y pongan empeño en frenar este proceso de degradación".

En la memoria de licenciatura de V. del Castillo Aguiló, inédita, se especifica el estado de conservación de cada figura, y analiza estadísticamente la problemática.
Por último, hacer referencia al deterioro que a pasos agigantados están sufriendo los conjuntos del arte rupestre; un deterioro al que han contribuido, los agentes naturales. Pero esta degradación es mínima si se compara con la que ha supuesto, para tales conjuntos, la acción del hombre, que en el caso de seguir su ritmo terminará privando a la próxima generación de su contemplación. Es inconcebible el caso de la Cueva de los Letreros, por citar algún ejemplo que ofrezca una perspectiva adecuada para juzgar los hechos, en la que se han piqueteado una serie de figuras hasta conseguir su desaparición. Otra cara negativa de la acción humana se puede comprobar en la zona inferior del panel izquierdo de dicho abrigo, lugar en el que se han ido superponiendo, a las representaciones pictóricas, pintadas actuales. Las representaciones esquemáticas de la Cueva de los Letreros están afectadas en su parte inferior por carbonataciones producidas por visitantes incontrolados que humedecen el panel pintado. La parte superior se encuentra en perfecto estado. Se observa el deterioro producido por la instalación de un tejadillo que posteriormente fue arrancado. Se protegió, mediante verja, por iniciativa del Ayuntamiento de Vélez Blanco en 1951, años más tarde se forzó la reja y sigue rota.

Carteles informativos.
 Abrigo.







El Brujo, símbolo de Vélez Blanco.

Abrigo Inferior de Los Letreros

El Abrigo Inferior de Los Letreros se localiza inmediatamente debajo de la Cueva de los Letreros. De dimensiones pequeñas, 8 metros de ancho por 4 de alto y 2 de profundidad, presenta una serie de figuras muy mal conservadas, entre las que destacan dos figuras antropomorfas una en phi y otra con indicación de los brazos y piernas, así como bastantes manchas y restos de otras figuras perdidas.

Ubicación

Fotos: Patrimonio Almeriense

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